San Hilario de Poiters, obispo y doctor de la Iglesia (el 13 de enero)
De los santos conmemorados esta semana:
12 de enero - San Antonio Pucci, OSM, Sacerdote, Religioso (OSM)
13 de enero – San Hilario de Poiters, obispo y doctor de la Iglesia
15 de enero – Beato Santiago el Limosnero, (OSSM)
17 de enero – San Antonio del Desierto, abad
He elegido escribir sobre San Hilario de Poiters, obispo y doctor de la Iglesia
El futuro San Hilario nació en una familia pagana bastante rica a finales del siglo III o principios del siglo IV d. C. en la ciudad de Poitiers, en la región centro-oeste de Francia actual.
La historia de la ciudad empieza a la época celta prerromana, cuando fue fundada como un castro (oppidum) que los romanos llamaron inicialmente Oppidum Lemonum (aparentemente por un bosquecillo de olmos). Más tarde, la ciudad llegó a ser conocida como Pictavium, por la tribu celta llamada los pictones, que la habitó originalmente. Durante la época romana, la ciudad aparentemente se enriqueció considerablemente, contando con tres acueductos, un complejo de termas romanas y un anfiteatro impresionante.
El futuro San Hilario recibió una educación de bien alto nivel, que incluía el griego. Durante sus estudios posteriores, leyó el Nuevo Testamento en griego, lo que resultó en su conversión al cristianismo, junto con su esposa e hija. Su hija también fue reconocida posteriormente como Santa Alba de Poitiers.
El futuro San Hilarioo se convirtió al cristianismo durante el reinado del emperador Constantino.
Poco después de que Constantino legalizara el cristianismo, estalló una importante controversia en toda la Iglesia, en relación con el arrianismo, llamado así por su principal proponente, Arrio:
Arrio, un presbítero de origen bereber del norte de África, sostenía que Jesús, el Hijo, era necesariamente inferior al Padre. Poco después, el futuro San Atanasio de Alejandría (Egipto) articuló la posición ortodoxa, según la cual Jesús, el Hijo, era necesariamente de la misma sustancia (igualmente divino) que el Padre, ya que de lo contrario el acto de Redención de Jesús (su muerte en la cruz y su resurrección) se vería necesariamente disminuido.
Esta controversia se extendió por todo el mperio Romano, llegando también a la ciudad de Poitiers. El futuro San Hilario fue elegido obispo por la facción trinitaria (ortodoxa) de la iglesia local, ya que el obispo Saturnino de Arlés [en], en ese momento, se había adherido a la facción arriana.
Para que el desenlace de esta controversia no parezca una conclusión inevitable y que “todo salió bien”, al igual que el futuro San Atanasio, el futuro San Hilario sufrió el exilio (en el caso de Hilario, a Frigia en Anatolia (la actual Turquía), en el extremo opuesto del Imperio Romano). Sin embargo, parece que San Hilario fue exiliado más por razones políticas, ya que se oponía al emperador Constancio II. Pero dado que el emperador Constancio II apoyaba la posición arriana, las razones se entrelazan.
Cinco años después de su exilio, el futuro San Hilario pudo regresar a su diócesis de Poitiers. En los años siguientes, logró convertir o, de otro modo, apartar a los sacerdotes arrianos de su diócesis. Se le conoció como un elocuente defensor de la posición ortodoxa sobre la naturaleza de Jesús.
Finalmente, contemporáneo del futuro San Martín de Tours, otro famoso converso al cristianismo de su región,el futuro San Hilario servió como el director espiritual de San Martín.
San Hilario es un ejemplo de alguien que llegó a la fe a través de la lectura del Evangelio y que luego defendió sus implicaciones radicales en su tiempo: que Dios se hizo verdaderamente uno de nosotros en Jesús.
El llamado a defender la fe se extiende también a nuestros días.
¡San Hilario de Poitiers, ruega por nosotros!

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